Va a volver a River aunque yo no quiera"El padre de los Schlenker habla por primera vez. Dice que sus hijos son inocentes y que, contra su deseo, Alan regresará a la cancha. GUSTAVO GRABIA | ggrabia@ole.com.ar
Wilheim Schlenker está cansado. Del tiempo que sus hijos llevan en prisión y de un agotador viaje desde Jovita, Córdoba, su lugar en el mundo. Su padre, cuenta, vino en 1934 tras el sueño de aprender castellano y terminó casándose con una española y afincándose en la Patagonia. El recorrió menos kilómetros con el objetivo de poder reencontrarse con los suyos. Es el menos afectado, en apariencia, cuando la Justicia comunica que Alan y William deberán seguir presos un día más, porque falta un trámite (ver Recién...). Es que como toda persona criada en el Sur, primero en Puerto San Julián y después en Puerto Deseado, tiene un aire distante y paciente que lo ubica en las antípodas del arquetipo que se tiene sobre el padre de un barrabrava.
Comandante de Aerolíneas Argentinas durante 30 años, próspero empresario agropecuario en la actualidad, Wilheim dice que no sabe por qué sus hijos salieron de River y barras.
"Yo iba de traje a la cancha a ver a todos los equipos, no seguía uno en particular. Porque a mí me gustaba mucho el fútbol. Conocí el Viejo Gasómetro, la Bombonera, el viejo estadio de River, pero no era de los más enfervorizados. Yo iba a disfrutar del espectáculo", cuenta.
-¿Cómo salieron sus hijos barras, entonces?
-No sé, no tengo respuesta. Ellos llevan a River en el corazón y mire dónde terminaron por eso.
-¿Nunca intentó disuadirlos de integrar Los Borrachos del Tablón?
-Siempre. Miles de veces les dije que eso no era para ellos. Yo veía las imágenes de las peleas en Paraguay o Brasil y rezaba para que no les pasara nada.
-¿Esa violencia la heredaron de su casa?
-No, no. Ellos sólo me decían que se defendían y yo les creo. Pero cuando pasó lo de los quinchos, les pedí por favor que dejaran de ir a la cancha, que iba a terminar mal. Y no me escucharon. Uno puede aconsejar, pero ellos son grandes y deciden. Alan salió a mi padre: cuando está convencido de algo, no da marcha atrás. Pero una cosa es pelearse y otra planear un asesinato. Mis hijos son incapaces de hacer eso, son inocentes.
-¿Está seguro? La Justicia tiene muchos indicios de su participación y esta libertad es un paso procesal, nada dice sobre si son culpables o no.
-Estoy convencido. Por mi forma de ser, si supiera que hicieron algo malo los entrego en persona. Pero no tuvieron nada que ver.
-¿Cree que sus hijos intentarán volver a River ahora que están libres?
-William no creo. Pero Alan... su sueño es estar ahí, ser dirigente. Yo me lo quiero llevar a Jovita, a trabajar al campo, él además es piloto. Pero aunque yo no quiera, sé que volverá a River. Yo puedo aconsejarlo, pero él es grande y decide por su cuenta.
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Coincido con Wilhelm. Me parece muy poco inteligente dedicar un solo gramo de su inmensa energía y capacidad, a River Plate. En efecto, solo un Club de Mafiosos pudo dejar que dos inocentes que siempre supo tales, estuvieran presos dos años para Caprichito Ilícito y Ocultamiento de Responsabilidad Exclusiva en el hecho del protegido y socio de Aguilar, Randazzo, y el Gobierno, Hugo Adrián Rousseau, que además nos había ocultado con Obra de teatro Mafiosa de Corrupto Juez Rodríguez, que él había estado en el lugar del hecho y había arrancado su moto a 20 metros del lugar en el que había caído Gonzalo.
Pero conozco las circunstancias de los 15 Homicidios y miles de delitos y damnificados para ocultar. Esas 15 familias destruídas, y los innumerables damnificados, tienen derecho a que el Código Penal se aplique también a Rousseau y a los dirigentes y otros que lo encubrieron por tener sociedad con él en actividades non sanctas. Unos y otros tienen mucho que explicar. Quizás han pasado una década incurriendo en conductas ilícitas impunemente, pero hay mucha prueba concordante y tengo la impresión de que la Omnipotencia e Impunidad comienzan su fin. Un grande de la Música, Charly García dijo que había salido del infierno. Yo creo que es hora de que Argentina salga también del Infierno Humano e Institucional que se viene derivando del Financiamiento Narco de los distintos Gobiernos.
Alejandra Belmartino